
Apenas tenÃa siete años cuando llegó al Bronx neoyorkino, dejando atrás a sus abuelas para seguir el camino que años antes habÃan iniciado sus padres. La falta de esperanza con que se topó marcó a Julissa Reynoso desde el primer instante. Esta abogada de origen dominicano de 34 años confiaba encontrarse un mundo menos gris, más esperanzador, como aquel por el que




